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domingo, 2 de noviembre de 2008

Memoria del tiempo


















Solía ser en la tétrica hora del silencio,
la del chirrido escalofriante de un cerrojo que se abre
o la del culatazo en la puerta anunciando que han venido,
cuando la noche, ajena a la muerte en las trincheras,
poco antes de escabullirse por el oeste,
abría cementerios en los campos
y la aurora, para no saber cómo suenan las descargas
ni el lúgubre chasquido de la nuca al desnucarla un tiro,
se negaba a ser testigo de vuestro último paseo
y retrasaba por el este su vergüenza

Sólo el aterrorizado vuelo de la lechuza espantada
quizá fuera testigo involuntario
del instante de plomo que asesinó vuestro futuro
pero… ¿dónde…
en qué cunetas… en qué muros o en qué tapias
bajo qué anónimos lodos, el odio
pretendió que no fuerais memoria?


© Antonio Urdiales Camacho. ~ ® 01 Nov 2008

11 comentarios:

Demian dijo...

Antonio, exelentes tus escritos.
Un placer para mi haber pasado por tu espacio.

Antonio Urdiales dijo...

Muchas gracias, Demian, por pasar y por tu agradable comentario.

Por aquí andaré, amigo, para cuando quieras volver.

Un saludo.

Antonio

Rosario dijo...

Duele recordar "ciertos hechos" pero ¡ es necesario ! que no olvidemos.Le sigo en sus letras caballero ( aunque no me vea )por aquí camino...un abrazo

Zarela dijo...

¿Cuántos años para olvidar?
De pronto una ráfaga de tiros
en oscuridad un llanto dormido
el camino a la vida es un duro camino

Lo que has vivido, tú lo has vivido
lo que viva, lo viviré yo
no puedo curar tu herida
porque esas el tiempo se la llevo

Dos bandos y en medio un conflicto
un desaparecido, un encontrado
el camino a la vida es un duro camino

Deja mi piel inmaculada
no quieras marcarla con la tuya
si no eres libre de tu pasado
deja que mi futuro lo sea.

Tristes recuerdos...un futuro con esperanza...cariños

Antonio Urdiales dijo...

Rosario:

Querida amiga, muchas gracias por dejar siempre el aroma de tu paso por mis letras.

Ellas y yo te sentimos.

Un abrazo.

Antonio

Antonio Urdiales dijo...

Zarela:

Muchas gracias, querida amiga por ese espléndido poema que me has dejado y que engrandece al mío.

Brindo por ese futuro esperanzado.

Un abrazo.

Antonio

Yerbabuena dijo...

No hay aristas (ni las hubo)
deveritas.... que de tanto llover sudores y lágrimas de risas
sobre los cantos pétreos crecieron yerbas: santas
buenas
toloacheras
y enredaderas

Saludos

Te dejo este link a propósito de la memoria y por lo que ahora vivimos los de acá como consecuencia de la desmemoria.

http://tomassegovia2.blogspot.com/2008/03/disparadero.html

Antonio Urdiales dijo...

Yerbabuena,

Muchas gracias por el simpático comentario y por el link que me has dejado.

¿Desmemoria? Esa palabra, según el diccionario, significa falta de memoria. Pero lo que hoy existe no es desmemoria, es cobardía, silencio cómplice, acomodado.

Un abrazo.

Tania Alegria dijo...

Deslumbrada con la fuerza de tu voz poética, alabo el coraje de tus versos que son testigo y denuncia.

En reverencia delante de "Hoy trago el filo de la lengua en carne viva" y "Memoria del tiempo", me retiro en recogido silencio para meditar tu poesía.

Un abrazo amigo, con respeto, admiración y afecto.

Tania Alegria

Tania Alegria dijo...

Querido amigo Antonio Urdiales, en reverencia delante del vigor y de la hermosura de tu voz poética vengo a alabar la fuerza de tus versos que dicen en voz alta el testigo y la denuncia.

Aplaudo con entusiasmo "Hoy traigo el filo de la lengua en carne viva" y "Memoria del tiempo".

Un abrazo con respeto, admiración y afecto.

Tania Alegria

Antonio Urdiales dijo...

Mi querida amiga Tania, muchas gracias por esas palabras de aliento, por tus lecturas, por tus traducciones y por tu amistad. Dejo aquí mis disculpas por mi torpeza en no haberte contestado antes y un abrazo sincero y cariñoso, además de mi amistad.

Antonio