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miércoles, 5 de enero de 2011

Prohibido prohibir

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En estas horas que el ocio nos regala
cuando un nuevo año comienza su andadura
y la vida cansada se nos duerme
entre la lentitud perezosa de los pasos,
amablemente, deberíamos rebelarnos
ante la ronca y cruda voz de los espejos
y prescindir de tanto seso acumulado día a día,
de tanto y tanto aprendizaje domesticado,
devorar con gula el tiempo en los relojes
y regresar hasta las horas donde el ingenio infantil,
dibujando sonrisas al ocaso
y sacándole punta a la audacia,
se declaraba, sin saberlo, en rebeldía,
desterraba de sus prioridades perentorias
la religión, la gramática y el álgebra,
y se inventaba simpáticas coartadas para el ocio
que le llevaran a descerrajar los cerrojos del ocaso
y con un ¡ya voy, mamá! -que nunca iba-
gozar jugando hasta que la Luna comenzaba su andadura.

Quizás, también,
podríamos recoger todo ese tiempo
que vamos malgastando entre silencios
y dedicarnos, piel con piel, a pulirnos las escamas
que suelen nacer siempre en estos amores perpetuos,
y dejar que las manos aborden el tren de las pasiones
y regresen por senderos de lujuria sosegada
a ser artesanas de amores desahuciados,
que modelen, desnudas de miserias,
el ansia que dormita en las caderas,
e incendiar el deseo con los labios
para ir domando a fuego lento a la pereza.

Deberíamos, en fin, rasgar los tupidos corsés
que engañosamente acomodados, día tras día,
permitimos que nos fueran imponiendo,
destrabar la puerta que mantiene encerrada a la locura
y abrir de par en par las ventanas a la audacia
hasta que estalle el sol por todos los rincones
y escapen aterrados los viciados murciélagos de la abulia,
o hasta alcanzar el nirvana de aquella primavera,
que se negaba a nacer y a regalarnos su aroma
porque el olor a naftalina se había instalado en nuestras vidas,
cuando, con los cabellos aún empapados de lluvia
y sin miedo a los naufragios,
que nos irían proponiendo la intolerancia y las balas,
decidimos ignorar los viciados cantos de sirenas,
que nos prometían continuidad e inmovilismo,
y enfrentarnos a los órdagos de los dioses y sus verdugos
poniendo rumbo fijo a la utopía
mientras, sonriéndole a lo incierto del futuro,
pintábamos “prohibido prohibir” en las paredes
“y en la calle, codo a codo, éramos mucho más que dos”.

© Antonio Urdiales ~ Enero 2011

24 comentarios:

Julie dijo...

Qué buen poema, me ha encantado, por su profundidad, por su forma, por su verdad. Gracias amigo, un fuerte abrazo y feliz año.

Charo Bustos Cruz dijo...

Querido Antonio...bellas letras que invitan a la reflexion...

Pincha el enlace, te regalo un villancico...

FELIZ NOCHE DE REYES

~Charo Bustos~

Princesa115 dijo...

"Prohibido prohibir"... prohibido no soñar, no ilusionarse...prohibido no leer tus bellos poemas, tus palabras enmarcadas de ritmo y profundidad.
Como siempre te aplaudo amigo poeta.

Un abrazo

geminis dijo...

Lindas palabras, me encanto es hermoso.
besos

María dijo...

IMPRESIONANTE poema.
Lo he leído tres veces porque me quedaba con ganas de más.
Libertad, divino tesoro... que hemos ido perdiendo con el paso de los años.
Felicidades por este magnífico texto.
Un abrazo.

Lore dijo...

El futuro es nuestro Antonio sin trabas ni manipulaciones que nos quieran llevar como borregos por donde a "ellos"les interesa, precisamente para que no seamos testigos de sus andaduras.

Hermoso poema como todos los tuyos que llegan además por su profundidad.

Besos y feliz día.

Eduarda dijo...

António,

é proibido proibir tantas ruas inertes de sangue, tantas palavras ditas mas não sentidas.

é probido proibir que o sonho nunca seja demais.

bj

Pmartimor dijo...

Tras estas palabras de Urdiales, huelo la ira y el miedo por el tiempo pasado que el escritor cree desaprovechado...
Cosas mías:))

Un abrazo
Pablo.

NI la breve dijo...

Feliz año. Y porque somos pareja que sabe que no está sola...

Andrea BR dijo...

Un sentir intenso, rítmico, al que nos es imposible hacer oídos sordos. Es la historia de casi todos, el sentir de "casi muchos" y las ganas de los que como tú a través de estas palabras, se conquistan desde dentro.
Maravillosa declaración de intenciones que desde aquí comparto contigo.

Un abrazo enorme y buena vida para un buen año,

A.

Cristina Morey dijo...

me encanta la forma de escribir, entre atrevida e inocente, nostalgiosa y con sigilo, vas describiendo una historia común a muchos,
pero con vivaz inteligencia. un abrazo .cris

Marina-Emer dijo...

Antonio vengo de paso a ofrecerte en este año que acaba de nacer mi sincera amistad ...admiración a tus trabajos en tus blogs a desearte mucho exito y a ofrecerte mi pequeo rincón poetico con todo mi cariño
besos de este año nuevo
Marina

O que Cintila em Mim dijo...

Nunca vou te proibir de nada, apenas que nunca pare de escrever coisas tão lindas.

cleopatra dijo...

Ahhh, excelente Antonio...cuántas saudades hay en tus palabras y cuanta certeza de que los caminos que recorrimos debemos desandarlos.

Empezar de vuelta, con locura y amnesia.

Felicidades.

Te beso

Paqui Quintana Vega dijo...

Un vocabulario exquisito para unas reflexiones profundas. Feliz Año Nuevo. Un saludo

Manuela Llera Ramos dijo...

Me encantan tus poemas, están llenos de realidad.
Un saludito

Lucylink dijo...

Hermoso, como siempre es una verdadero placer y un alimento para el alma leer tus palabras, mi admiración por tu trabajo Feliz año Nuevo

Francisco Araújo Netto dijo...

Belas Palavras.

Att.,
http://wwwteologiavivaeeficaz.blogspot.com/

Profº Netto, F.A.

M@ria dijo...

Longe...as tardes de vento que batiam nas janelas
e espalhavam meus projetos pelo chão.
Hoje, apenas rabiscos denunciam
que uma alma esteve aqui.

Basilina Pereira

Bom dia........Beijos...M@ria

Carmen Troncoso dijo...

Se nota que el alma se te cuela por el planeta, que feliz viaje!!

Recomenzar dijo...

Que placer es leerte!!!!!!!!!!

Zicco dijo...

Me encanta la forma, aunque el fondo creoi que daría para una buena discusión porque, entre otras cosas...
Cuando los pasos son lentos y el ingenio se duerme de cansancio, en el espejo sólo se oyen los vahos histéricos del sonotone empapado.
Y no pretendas devorar angulas, que aunque las cojas al tiento por entre los espacios vacios que dejan los dientes perdidos se acaban siempre escurriendo.

Un abrazo, amigo.

Lasafor dijo...

Hola Antonio… un poema que refleja el cansancio que todos/a arrastramos con tanta prohibición, acompañado de una sencilla y gran imagen. Un saludo POETA

Gimena dijo...

Hermoso poema :)

Saludos.