jueves, 4 de diciembre de 2008

Hoy la soledad














Hoy la soledad es tronco naufragado
donde cavan galerías las larvas de la ausencia
y cincela epitafios el olvido.

Qué lejos se oye el eco de los pasos que partieron
y como crujen los zapatos que regresan
por estas callejuelas empedradas de tristeza
que descienden entre alientos a catacumbas caducadas
y neones que añoran los malvas del ocaso
hasta el andén de los pasos vencidos
donde, mochila de esperanza al hombro,
se aguarda siempre un tren que nunca llega
y un sueño pasea su impotencia
como el sol por las callejuelas de Fez el Bali,
perdido por laberintos de recuerdos.

Comenzar de nuevo sería necesario, al menos
para dejar de saltar en cada precipicio
intentando alcanzar la luz de tu prehistoria
y acabar entre sábanas revueltas
abrazado a las nauseas de la nada,
o volver a sentir otra vez
la brisa de diciembre en pleno rostro
sin tener que regresar la mirada hacia ese nunca
que tras el eco sombrío de un silbido
se tragaron las fauces de la tierra.

© Antonio Urdiales ~ ® Diciembre 2008

9 comentarios:

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Todo es círculo, basta con dejarse fluir sin voltear la mirada.

Gran poema!

Marian

Antonio Urdiales dijo...

Así es, Marian, desde que Einstein vino a cargarse la geometría euclidiana, todo, dentro del espacio-tiempo que vivinos, es curvo. Muchas gracias por tu comentario.

Un abrazo.

Antonio

Zarela dijo...

Esas calles tristes, me pareció caminarlas alguna vez...esos pasos, esos los escuche alguna vez...melancólico poema, de imagenes realistas...un recitar de recuerdos...bello poema amigo besitos para ti

Kafda dijo...

Diciembre trae ese aire de añoranza por lo vivido. Nos une tanto ese sentido de soledad y de pequeña muerte.
Tu poema tiene la magia de hacerme sentir, contrario a lo que podría esperar, la compañía, al menos, de otro corazón solitario.

Siempre he venerado los troncos huecos que rescata el mar.

Un abrazo de esta voz amiga.

Rossana dijo...

Antonio ;
Me alegra haber encontrado la puerta de tu casa.
Este es un excelente poema
Viva la Poesía!!
Rossana Arellano

Antonio Urdiales dijo...

Zarela:

Muchas gracias mi querida amiga por tu siempre agradable comentario.

Un beso.

Antonio

Antonio Urdiales dijo...

Kafda:

La voz de la soledad produce un eco que se escucha en todas partes. Sólo es cuestión de poner atención. Sí, los troncos varados en una playa solitaria tienen un encanto especial. Muchas gracias, mi querdia amiga, por tu comentario.

Otro abrazo para ti.

Un abrazo

Antonio Urdiales dijo...

Rossana. mi querida amiga, qué gusto encontrarte por estos lares tan alejados de aquellos otros en los que nos leemos. Muchas gracias por dejarme el aroma de tu paso.

Un abrazo.

Antonio

María de la Cruz Díaz dijo...

Es todo un lujo leerlo poeta, letras comprometidas con la vida, huellas coherentes dignas de respeto. Mi afecto le dejo, de seguro volveré. Bendiciones

Maricruz Díaz

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