miércoles, 22 de diciembre de 2010

¡¡¡FELICES FIESTAS, POETAS!!!

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Quiero dejar constancia de mi agradecimiento a todas/os aquellas/os, sin excepción alguna, que a lo largo de este año han llegado hasta este blog y me han leído, pero de una forma especial a aquellas/os que además me han estimulado con sus comentarios.

Para todas/os mis más sinceros deseos de PAZ y FELICDAD para estas fiestas navideñas y que el próximo 2011 venga cargado de humanismo y razón, también de paz y prosperidad, y además que las musas os regalen sus favores para que sigáis llenando el mundo de buena poesía.


Antonio Urdiales

domingo, 12 de diciembre de 2010

Que no te impongan la ley de tu silencio






Ahora
que todavía cada aurora
pinta una luz distinta en el paisaje…
que aún distingues los aromas que perfuman las estaciones…
que las canciones toman el sol en el mirador de tu boca
y los versos aún te laten por las venas,
deberías sacarle filo al ofídico veneno de tu lengua
y levantar la voz hasta el cénit vertical de las verdades.

Ahora,
que la cordillera de tus recuerdos sólo es sombra
y no oscuridad al contraluz de tu poniente,
ahora que aún sigue siendo imprescindible
la palabra comprometida en un poema,
deberías desempolvar el grito en sepia que atesoras
y sacarle brillo a aquel “Prohibido prohibir” de las paredes
para defender a Assange y Wikileaks, sin más remilgos,
frente a aquellos que disfrazan realidades
y decapitan nuestro derecho a la información
cuando difunden sus verdades embusteras.

Ahora,
que algunos juegan a la guerra
vestidos de Armani y perfumados,
a resguardo del mordisco siniestro de las balas
mientras diseñan estadísticas y gráficas
con la sangre ajena derramada…

Ahora
que la verdad se secuestra y crucifica boca abajo
porque les deja al aire sus ridículas vergüenzas…
que la pederastia se ha instalado en los conventos
y se silencia bajo el estruendo petulante
del rojo cardenal de las sotanas…
que al mundo le esclavizan hipotecas
que engrosarán el enriquecimiento desmedido de unos pocos,
mientras que el hambre es una peste que se extiende
y cuenta ya sus muertos por millones.

Ahora, sí,
precisamente ahora, amigo poeta,
cuando tu voz se hace imprescindible,
no dejes que corrompan los principios de tu pluma
ni que ellos te impongan la ley de tu silencio.

© Antonio Urdiales ~ 09 de Diciembre 2010


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Esos malditos bastardos

      Ved que entenderme es muy sencillo, basta con saber que hay veces que las palomas del tiempo me sobrevuelan nosta...